Upata y el Desarraigo
Aunque esta no es una página literaria (véase el blog grupo literario Babandí) quise mediante este poema
reflexionar acerca del maltrato que padece nuestra ciudad
DESARRAIGO
Upata merece de sus hijos
La mayor consideración
Nos ha dado tanto
Nos brindo su refugio
Su magia en las tardes domingueras
Una plaza Bolívar por donde paseamos nuestras
Primeras ilusiones
El encanto sublime de sus mujeres
La voz del silencio, en complicidad
Con el canto de las chicharras
Una laguna donde aprendimos
A dar nuestras primeras brazadas
La niebla mañanera con que
Fumamos un cigarrillo celeste
Las aguas de un rio cuyo nombre
Hoy es solo una entelequia
Una piedra sitiada por la desidia
Ultrajada con la puñalada madera
Que yace sobre su cúspide
Como el estandarte que corona
Nuestra indolencia
Hoy el dasarraigo se conjuga
En pasado, presente y futuro
Reflexionemos, volvamos a nuestras
Raíces, a nuestra esencia
A nuestro orgullo de ser hijos
De esta hermosa tierra guayanesa
Conjuguemos al unísono
El verbo arraigo en presente y futuro
Daniel Ruiz
Aunque hemos tenido dificultad con el aseo urbano, es notorio que a partir de la llegada del señor Freddy Tovar el servicio a mejorado (no como deseamos, pero mejora al fin).Entonces como es posible que los hijos de esta hermosa tierra la conviertan en un basurero tal como se muestra en las fotos siguientes.






Fotos tomadas en la vía a laguna larga y parcelamiento 2000.
Reflexionemos recordando fragmentos del manifiesto del gran jefe seattle (si lo quieres leer completo busca el blog de Daniel Ruiz Correa):
...Debéis enseñar a vuestros hijos lo que nosotros hemos enseñado a los nuestros: que la Tierra es su madre. Lo que le ocurre a la Tierra también le ocurre a los hijos de la Tierra. Si los hombres escupen en el suelo, se escupen a sí mismos. Nosotros sabemos que la tierra no pertenece al hombre, que es el hombre el que pertenece a la Tierra. Lo sabemos muy bien.Todo está unido entre sí, como la sangre que une a una misma familia. El hombre no creó la trama de la vida, es sólo una fibra de la misma. Lo que haga con ese tejido, se lo hace a si mismo. No, el día y la noche no pueden vivir juntos.Tenéis que enseñar a vuestros hijos que el suelo que está bajo sus pies contiene las cenizas de los nuestros. Para que respeten la tierra, contadles que la tierra contiene las almas de nuestros antepasados. Nuestros muertos siguen viviendo entre las dulces aguas de los ríos, y regresan, de nuevo, con cada suave paso de la Primavera, y sus almas van con el viento que sopla, rizando la superficie del lago.







